“Guillier encabeza una alianza efímera: es el único candidato en el mundo que pretende ser elegido con el voto de sus opositores”

9 Diciembre, 2017

El senador de Renovación Nacional, Andrés Allamand, en entrevista con El Mercurio,  asegura que la propuesta de Sebastián Piñera garantiza gobernabilidad, a diferencia de lo que ofrece la candidatura oficialista de Alejandro Guillier.

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— El Mercurio (@ElMercurio_cl) December 9, 2017

Está convencido de que el proyecto de la centroderecha interpreta de mejor manera las aspiraciones de la clase media, segmento que, a juicio de Andrés Allamand (RN), definirá la segunda vuelta presidencial.

“Si antes se decía que las elecciones se ganaban en el gran político, hoy también puede afirmarse que las elecciones se ganan en ese gran espacio que es la clase media, que ha surgido en los últimos 25 años”, dice a El Mercurio el senador por Santiago.

Pese a que se augura una votación estrecha, Allamand mira el escenario con optimismo. Tanto por el respaldo que, asegura, Chile Vamos tendrá en la urnas como por el liderazgo y gobernabilidad que -según cree- ofrece Sebastian Piñera versus la candidatura de Alejandro Guillier.

 

-¿A una semana de la segunda vuelta, cuál es su impresión de la marcha de la campaña y el desenlace de la elección?

-En primer lugar, vamos a ganar la elección, porque a la hora de votar, los ciudadanos y ciertamente los indecisos siempre responden a una pregunta central, que por supuesto puede expresarse de distintas maneras: ¿Quién es más capaz para hacer crecer el país y generar empleo, enfrentar la delincuencia y el narcotráfico? ¿Con quién el país está más seguro para enfrentar una crisis o una emergencia? ¿Quién cuenta con equipos más sólidos para gobernar? Al final, la elección se vuelve una comparación muy concreta entre los dos candidatos, sus atributos personales y sus trayectorias de vida. Y en todas esas dimensiones Piñera supera a Guillier por amplia ventaja.

 

-Pero también la candidatura del ex Presidente genera anticuerpos.

-Piñera aventaja a Guillier en todos los atributos que se le exigen a un Jefe de Estado: experiencia, conocimiento sólido de los temas, capacidad de formar equipos. A algunos pueden no gustarles las formas de Piñera, otros pueden considerarlo reiterativo, los demás allá pueden considerarlo antipático. Pero esto no es un concurso de simpatía: se trata de definir quién debe estar al mando del país. El mundo globalizado es un mundo de incertezas. La empresa en que alguien ha trabajado toda su vida se vende de un día para otro, la profesión se vuelve obsoleta, es necesario iniciar una nueva actividad. En tal sentido, Piñera aporta certezas; Guillier, un mar de ambigüedades.

 

-¿Cómo evalúa los apoyos internos de una u otra candidatura?

-Hay una gran diferencia en la convocatoria. Piñera aspira a consolidar el 17 de diciembre una mayoría positiva, que apoya un proyecto político y se identifica con un programa de gobierno. Guillier encabeza una alianza efímera: es el único candidato en el mundo que pretende ser elegido con el voto de sus opositores. Al día siguiente, su apoyo se habrá desvanecido. Y ello no es garantía alguna de gobernabilidad para el futuro.

 

-Ninguna de las dos candidaturas cuenta con mayorías en el Congreso, ¿cómo se puede dar garantías de gobernabilidad?

-Guillier cuenta apenas con el apoyo de un tercio de la Cámara de Diputados y el Senado: 43 diputados y 15 senadores. Es evidente que con tal apoyo, Guillier sería un Presidente rehén de la izquierda. Sin ninguna fuerza propia para sacar adelante ninguna legislación relevante. Un gobierno de esa naturaleza queda en un callejón sin salida. No puede girar hacia el centro ni la derecha, y obligadamente tiene que derivar hacia la izquierda, cuya plataforma de exigencias ya se conocen: Asamblea Constituyente, gratuidad universal a cualquier precio, reemplazo del sistema de ahorro previsional por uno de reparto, que como ha dicho el propio ministro Eyzaguirre es “pan para hoy y hambre para mañana”. A la inversa, el gobierno de Piñera tiene el 45% de apoyo en cada Cámara y puede buscar acuerdos con el centro político. En una frase: Guillier anticipa polarización; Piñera, moderación.

 

-De todas maneras será importante sumar apoyos, tanto para ganar la elección como para gobernar.

-La campaña de Piñera ha sido mucho más eficiente para conseguir el respaldo de quienes tuvieron opciones distintas en primera vuelta. El mismo día de la elección se sumó José Antonio Kast, que obtuvo casi 8 puntos, es decir, una votación superior a la de Carolina Goic. Luego se incorporó a la campaña Manuel José Ossandón, que nos va permitir recuperar votación en sectores populares clave para ganar. Más adelante lo hicieron sectores de Ciudadanos, claramente identificados con el centro político. Es el caso, por ejemplo, de Ricardo Escobar, ex director del SII durante el gobierno de Lagos. A la inversa, Guillier no ha conseguido respaldos sólidos en el centro -hay un sector importante de la DC que no lo va a apoyar y votará nulo-, y el apoyo del FA le está resultando muy esquivo. Para ponerlo de otra manera y aún asumiendo que no hay traspaso automático de votos, luego de la primera vuelta Piñera quedó a 14 puntos de la meta y Guillier a 27 puntos, es decir, al doble de la distancia. Hoy, objetivamente Piñera está mucho más cerca de la meta, mientras que Guillier sigue muy lejos.

 

-¿A qué atribuye que Guillier no consiga la adhesión de la Democracia Cristiana en pleno?

-Muchos DC consideraron que la Nueva Mayoría fue una mala experiencia y consideran que seguir aliados con el Partido Comunista es una gran incongruencia. Lo que ven en Guillier es el ánimo de reeditar lo mismo que funcionó mal, y para peor con fuertes vasos comunicantes con la izquierda más radical. Sería absurdo que apoyaran aquello que criticaron desde muy temprano.

 

Revisa la entrevista completa aquí

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